A menudo, cuando hablo con compañeros de trabajo sobre e-learning dicen cosas como: “Instalo un tablón de anuncios, blog, wikis, etc. pero los alumnos nunca lo usan”. Mi respuesta es siempre la misma: que el problema es que prestan más atención al diseño que a los alumnos. Con los años, he aprendido muchas cosas sobre lo que significa realmente un buen diseño y lo he agrupado todo en “Los diez mandamientos del e-learning”.
1. Primero la pedagogía, luego la tecnología
Piensa en lo que tienen que aprender los alumnos, luego piensa en la mejor forma de aprenderlo. Sólo luego, piensa en la tecnología que necesitas para cumplirlo.
No seas ambicioso. Comienza con cosas pequeñas, por ejemplo, un foro de debate y básate en eso en los años posteriores.
2. Ten en cuenta el volumen de trabajo y la forma de trabajar (la tuya y la de ellos)
Reemplaza (no aumentes) la forma de enseñar y las actividades con e-learning. Considera lo que tienen que leer y escribir cada semana. Haz grupos para gestionarlo.
Considera lo que tú tendrás que leer y escribir cada semana para moderar sus actividades. Diseña y estructura las actividades para gestionarlo. Desarrolla un par de actividades de aprendizaje, éstas deberían intensificarse durante la duración del módulo y tu volumen de trabajo debería decrecer como consecuencia de que los alumnos se encargan de la cantidad.
Evita las actividades en las que los alumnos dependan de otros para terminar el trabajo antes de que puedan terminar el suyo, de este modo, los alumos que se planteen una fecha de finalización o quieran adelantar trabajo, no se vean retrasados por aquellos que no que no quieran avanzar.
Limita el número de actividades sincrónicas o haz que sean voluntarias. Grábalas y hazlas accesibles para que aquellos que no pudieron asistir, pueden hacerlo más adelante.
Recuerda: el lurking (lectores constantes, aunque poco participativos) puede ser una valiosa actividad.
3. Mantener en equilibrio los riesgos y la comodidad
Queremos que los estudiantes asuman riegos intelectuales, pero ellos necesitan sentirse seguros para hacerlo. El entorno del e-learning tiene que ser un lugar cómodo. Estar online puede ser muy incómodo para mucha gente, así que primero haz algunas actividades que resulten familiares y cómodas, como introducciones, reflexiones, etc. En otras palabras, ten cuenta tanto los riesgos sociales como los intelectuales. Asegúrate de que haya una bienvenida preparada para los estudiantes cuando entren por primera vez y de que estén informados desde el primer momento de lo que tienen que hacer o a dónde se tienen que dirigir.
4. Mantener en equilibrio las obligaciones y las recompensas
Utiliza por todos los medios elementos que obliguen a los alumnos a participar (elementos de evaluación, requisitos de asistencia, fechas límite,etc.)
Pero asegúrate de que estén en equilibrio con elementos que valgan la pena y que sean beneficiosos para ellos en cuanto a sus necesidades de aprendizaje.
5. Hacer de la ética una prioridad
No le des acceso a la página a quienes no deban estar allí. Informa a los estudiantes sobre quienes tienen acceso, por qué están allí y a qué tienen acceso. Déjales saber si los están vigilando y cómo. Nunca muestres las contribuciones de los alumnos sin su consentimiento.
6. Da ejemplo de una buena práctica
Redacta tus aportaciones tal y como te gustaría que la redactaran tus alumnos (por ejemplo, concisas, bien estructuradas, corregidas, formal/informal, etc.)
Conéctate cuando dices que lo harás y cumple con tu palabra cuando dices que vas a hacer algo (ni más ni menos). Usa tu sentido del humor y no lo pierdas.
Observa siempre la netiqueta apropiada y asegúrate de que los alumnos también lo hacen.
7. Expectativas claras
Establece claramente lo mínimo que se espera de ellos.
Establace claramente lo máximo que puenden esperar de ti, como docente.
Asegúrate que el curso discurra entre estos dos límites.
8. Establece una plantilla y respétala
Crea espacios y úsalos de forma regular (pon siempre el mismo tipo de cosas en el mismo lugar para encontrar las cosas fácilmente, usa diferentes colores para diferenciar documentos, etc.). No muevas las cosas, a menos que sea necesario. Si formas grupos con los alumnos, no los alteres durante la duración del módulo, a menos que sea necesario. Establece plantillas o ciclos de aprendizaje (por ejemplo explorar, describir, poner en práctica) para que los alumnos trabajen en ellos de manera rutinaria (por ejemplo cada semana o cada dos semanas).
9. Los espacios deben estar disponibles para que los alumnos los utilicen y le den forma en función de sus necesidades
Una forma útil e importante de capacitar a los alumnos para que tomen el control de su espacio es permitirles controlarlo y retocarlo a su gusto. Esto puede ser tan fácil como usar “notes” o foros de debate o tan difícil como usar wikis en el que los alumnos pueden colaborar escribiendo un documento o estableciendo una URL para compartir.
10. Desarrolla y usa protocolos
Los protocolos son útiles para los alumnos, tanto para los que tienen poca experiencia como para los saben usar espacios online. Utiliza los protocolos para varias cosas como por ejemplo, guardar y subir documentos, evaluaciones, para usar un chat, para dar formato a los post, para usar blogs,etc. No reinventes la rueda, ya debe de haberla inventado y probado alguien.
Traducción del artículo “Ten Commandments of eLearning” de Cath Ellis.
Traducido por Natalia Martínez Díaz.



